Requisitos para la exportación y comercialización de productos y servicios halal en el mundo islámico
"La idea surgió en una feria en Francia, cuando un potencial cliente se llevó unas muestras para Arabia Saudí y le encantó el producto. Posteriormente, en un viaje por España se llevó otras muestras para degustarlas con unos conocidos en su país y cuando probaron el producto se dieron cuenta de que encajaba perfectamente como sustituto del jamón de cerdo ibérico español. Al ser de vaca estaba permitido por la religión islámica". De esta forma explica José Luis, la decisión de su empresa de producir carne Halal, es decir, elaborada de acuerdo con la ley islámica.
Eso sucedió hace dos años y fue en ese momento cuando comenzaron a trabajar para conseguir la certificación Halal. "Desde el 14 de noviembre del año pasado contamos con todos los permisos necesarios. Por lo tanto, el primer escollo quedaba resuelto."
Pero el proceso no ha hecho más que empezar. Como reconoce José Luis, es un proyecto a medio plazo, en el que irán descubriendo las posibles adaptaciones que haya que realizar del producto para satisfacer los gustos de la población de los diferentes países que componen la comunidad islámica.
Introducir la cecina en esos mercados tiene además una complicación añadida: "Cada país tiene unas normas diferentes para la importación, por lo que hay que ir lentamente superando los obstáculos. No hay que olvidar que es un producto elaborado cárnico y a veces hay fuertes barreras arancelarias que hacen inviable la introducción." Otro problema que cita José Luis a la hora de encarar la venta en el exterior es la falta de materia prima, "dado que hay pocos mataderos en España que certifiquen carne Halal, necesaria para elaborar la Cecina de León Halal".